EL DIRECTOR

David Jiménez (Libros del K.O. 2018)

Portada_Eldirector_grandeAunque se trate de un libro de ensayo (¿Es un libro de ensayo?) se lee como una novela, que además engancha como lo hacen las buenas novelas. Sin duda el principal motivo es porque los hechos son recientes, y despierta esa curiosidad de cotilla de escalera que todos llevamos dentro en mayor o menor grado. Es un relato de nuestra historia política reciente vista entre bastidores, aquello que intuíamos que pasaba detrás de las cortinas, se confirma, y todo – prensa, empresa y política – es un chiringuito en el que se dan las manos unos a otros, y se cierran tratos que nada tiene que ver con la escenificación que se muestra al público. Que la política era un teatro ya lo sabíamos, hasta qué punto la prensa participaba en ese teatro, estaba aún por confirmar. Y eso es precisamente lo que hace David Jiménez, y lo hacer de primera mano y con conocimiento de causa – incluso con cierta dosis de auto-crítica que lo hace más verosímil.

Pero más allá de la lección de “la verdad sobre la prensa y las cloacas del estado”, El Director es también una novela porque tiene un relato que nos enseña algo sobre la vida. Ese personaje en el que se convierte El Director nos representa a todos de alguna manera. A la forma en la que la mediocridad se hace un hueco para acabar con el talento, la forma en la que tenemos una cultura que premia al lameculos y castiga al que trabaja con honestidad. Un mundo en el que todos parecen llevar una máscara, y los pocos que se atreven a ser honestos, acaban siendo traicionados por los que saben jugar a dos bandas, los que se especializan ­–no en hacer bien su trabajo– sino en estar en el lugar adecuado en el momento adecuado. Y es cierto que en España hay una cultura de la mediocridad en la que vale más el aparentar que el esfuerzo real, donde el talento se mira con recelo, a los listos se los critica, donde la creatividad y la innovación se menosprecia. Pareciera que nos gustara la mediocridad, y es que el que se sabe mediocre se esfuerza mucho en asegurarse que los que valen de verdad no le hagan sombra. Y los que manejan el cotarro prefieren un buen lameculos que a una persona con talento. Y así nos va.

Pero hay aún otra lección de personaje de novela, pues es fácil desear la venganza cuando te traicionan. El odio es humano, es visceral. Y es tentador dejarse arrastrar por la opción fácil, sería más sencillo entrar en el juego y cobrar lo tuyo en silencio. Cuando todos a tu alrededor esperan que les sigas el juego, tener principios se vuelve una hazaña arriesgada. Y he aquí que El Director se convierte en un anti héroe porque pierde la batalla con toda la dignidad de quien no traicionó sus principios y se mantuvo firme en su puesto, defendiendo los valores que era más fácil traicionar. Solo porque sí, porque es lo que se debe hacer, porque alguien tiene que hacerlo para que el mundo no se vaya a la mierda. Pierde como lo hacía Atticus Finch en “Matar a un Ruiseñor”, pierde porque lo digno es perder. Y cuando pierde El Director, perdemos todos un poco, pero nos acercamos también un poco al día en el que podamos ganar. (El Buho).

Sinopsis: David Jiménez se curtió cubriendo guerras, desastres y revoluciones durante casi dos décadas antes de ser nombrado director de El Mundo. Lo que parecía un reto ilusionante —dirigir el diario en el que entró como becario a los 23 años— se transformó en una batalla por la defensa de la independencia del periódico frente a un establishment político y económico decidido a controlarlo.Jiménez ofrece un relato único sobre cómo respira la vida en una redacción —sus personajes, rivalidades, traumas y éxitos—, cómo funciona el juego de favores entre los medios y el poder y qué precio pagan quienes se niegan a participar en él. Presidentes, reyes, ministros, banqueros, capos del dinero, comisarios y periodistas protagonizan esta crónica sobre los secretos inconfesables del periodismo y los hilos que gobiernan España. 
El Director es, además, un retrato íntimo de las encrucijadas éticas, las relaciones personales, las amistades y deslealtades que se viven cuando se ocupa el despacho de uno de los grandes diarios del país.

La prensa prometió contarte la verdad. 
David Jiménez te cuenta la verdad sobre la prensa.

“LIBERTAD”

Jonathan Franzen (Ed. Salamandra, 2011)

Libertad_BOLSILLO_300_RGBEl tipo de novela grandilocuente que le gusta a los intelectuales norteamericanos, que parece apuntar a revelarnos una gran verdad, pero luego esa gran verdad se queda descafeinada e insípida. Franzen narra, con gran pericia narrativa, las vivencias de Patty y Walter Berglund, comprometidos demócratas, ecologistas idealistas intelectuales. Con un hijo que parece decantarse por ideologías de extrema derecha, y luchando por rescatar su coherencia de intelectuales. La lucha ecologista de Walter se vuelve ridículamente absurda en su intento desproporcionado de salvar un ave cantora en vías de extinción. Mientras Patty acaba por reproducir los comportamientos superficiales de las señoras de la clase media americana autocomplaciente.

Y he aquí la gran trampa de esa nación que se presume grande y se presume libre. Libertad, si, pero libertad ¿para qué? En palabras de Santiago Navaja: “Porque, en lugar de considerar la libertad como un valor absoluto a partir del cual hacer pivotar la sociedad, lo que cuestiona Franzen es el uso fraudulento de la misma, corrompida por el mismo sistema que dice defenderla. Es decir, que se incentiva el ser libre, pero esa libertad está constreñida por una serie de trampas sociales que la desvirtúan y corrompen. Los personajes de la familia protagonista se ven atrapados en una red de intereses creados que terminan por desviarlos de sus primigenias buenas intenciones, camino a Perdición.”

A través de las vivencias de los Berglund vemos el reflejo de esa clase capitalista e intelectual que se promete grandes causas, más por un interés de postureo, porque así alimentan esa imagen que tienen de sí mismos. Y podemos acordarnos de todas esas estrellas de cine y cantantes multimillonarios que se pasean por los campos de refugiados y las chabolas africanas para hacerse fotos un día, y al día siguiente se pasean por las alfombras rojas de los festivales de cine con la misma soltura.  Franzen descubre la capa superficial de autocomplacencia y deja a la vista los desconchados que no interesa enseñar: la envidia, el rencor, el egoísmo, la competitividad y la infelicidad que genera un mundo en el que los valores se rigen por las leyes del mercado.

Sinopsis: El retrato minucioso de una familia del Medio oeste americano a lo largo de varias décadas adquiere en la prosa maestra de Jonathan Franzen un carácter universal. Ahondando en la vida intima de unos personajes tan cercanos como identificables, la novela es una incisiva radiografía de nuestro tiempo que ha suscitado la admiración unánime de la crítica y los lectores de todos los países donde se ha publicado hasta la fecha. Patty y Walter Berglund son miembros de una nueva y floreciente clase urbana, pioneros en la recuperación de un barrio degradado. Además de madre modelica y esposa perfecta, Patty es la vecina ideal, la que sabe dónde se reciclan las pilas y cómo escoger un colegio adecuado para los niños. Junto con su marido Walter, abogado ecologista y fervietne defensor de la bicicleta, aportan su grano de arena a la construcción de un mundo mejor. Sin embargo, la llegada del nuevo milenio pone la vida de los Berglund patas arriba. Su hijo quinceañero se instala en casa de los vecinos republicanos, Walter acepta trabajar para una compañia minera, y Richard Katz, antiguo compañero de Walter, rockero extravagante y mujeriego empedernido, cobra un protagonismo insospechado en la pareja. Pero aún más desconcertante es la evolución de Patty, que de ser la figura más activa del barrio se ha transformado en una mujer ensimismada en la búsqueda de su propia felicidad. Con una efectiva combinación de humor y tragedia, Franzen desgrana las tentaciones y las obligaciones que conlleva la libertad: los placeres de la pasión adolescente, los compromisos despreciados en la madurez, las consecuencias del anhelo desenfrenado de poder y riqueza que arrasa al país. Así, en los aciertos y errores de un grupo de personas que tratan de adaptarse a un mundo confuso y cambiante, Franzen ha pintado un cautivador retablo de nuestra época.

MIDDLESEX

Jeffrey Eugenides (Anagrama, Premio Pulizer, 2003)

ebe2268fd50149ad468572710f9dcf4ce06db7e2Recuerdo que en los noventa leí la primera novela de Eugenides “Las vírgenes suicidas”, una novela que deja un regusto incongruente, la sensación de haber leído algo inesperado e insólito y que te descoloque por completo. Ahora al leer su segunda novela “Middelesex”, casi tres décadas después, reconozco la misma sensación desencajada. Creo adivinar que es por la capacidad que tiene Eugenides para convertir la tragedia en cotidiano, o mejor dicho, captar lo que se hace cotidiano en la tragedia.

Esos momentos inusuales en la vida, en la que te sacan de la tu día a día, que detienen el tiempo de la normalidad para introducir el drama de lo excepcional. Que cinco se suiciden el mismo día y solo una sobreviva, que tu hija descubra de forma accidenta a los quince años que en realidad es un niño.  Pero el autor no dramatiza en la tragedia, precisamente por centrarse en los detalles más cotidianos lo convierte en real. Le aporta con acierto ese grado desgarbado, casi cutre, que tiene la vida corriente, el día a día de cualquiera que se ve lanzado fuera de su rutina, eliminando el tono melodramático de la tragedia. Y es que sus historias se basan en hechos reales, y aunque se conviertan en ficción en sus historias, mantienen su realidad lejos de los héroes ficticios.

Pero hay cierta poesía en la cutrez dura, casi insensible, de las historias de Eugenides. Esa poesía que te hace adorar y maravillarte con cada personaje, que te hacen empatizar con cada decisión torpe y deslucida de la vidas de sus personajes.

Con prosa ágil y poderosa, del que es sin duda uno de los grandes escritores contemporáneos, nos sumergimos en tres décadas de la familia de Calliope. Vemos como su destino está marcado por la genética, pero también por la superstición que al fin y al cabo se comportan de forma semejante: con capricho. Cal, que nace siendo Callie, y que no descubrirá quién es en realidad hasta la adolescencia. Y su abuela Desdémona, que ya sabía que la tragedia aguardaba a alguno de sus descendientes, pues ella también empieza su trayectoria desafiando los tabús sociales y genéticos, mientras huye de la guerra con su hermano.  (Eh buho)

Sinópsis: La historia comienza cuando Desdémona y Lefty deciden huir de su país cuando surge la amenaza y se desata la guerra. En el viaje, deciden casarse en el barco que los lleva a los Estados Unidos. Ya en el país extranjero se hospedan en la casa de una pareja de parientes que los acoge, y pasado un tiempo las dos mujeres se convierten en madres en un lapso seguido. Los hijos de éstas se unen en matrimonio y así sucesivamente la unión sigue por años. Pero un día, una de esas uniones entre hijos de los hijos se transforman en padres de una niña llamda Calliope. La particularidad que tiene la pequeña es que es el mito viviente que se contaba años atrás en la aldea de sus abuelos: Nace una niña que en cierto momento, cuando crece se convierte en hombre. Así Calliope se transforma en Cal y la ambigüedad del personaje es lo que más sorprende en la novela.

La verdad sobre el caso Harry Quebert y El caso Fitzgerald

Joël Dicker vs/ John Grisham

A riesgo de que parezca un acto de soberbia, se me ha ocurrido hacer una comparación de estas dos novelas. Ante todo, y a modo de disculpa, se trata de dos grandes novelas de dos autores igualmente inmensos. Si me planteo la comparación es, tal vez, por la mera casualidad de que las leí una detrás de la otra y porque encontré muchos paralelismos, por lo que me pareció divertida la idea.untitled

No necesito decir que se trata de dos novelas de misterio, o thrillers como suele llamarse. En las dos novelas los protagonistas son escritores pasando un momento de bloqueo creativo que se ven envueltos, por distintos motivos, a colaborar con las autoridades para resolver un caso. Las dos novelas además están ambientadas en un apacible pueblo de la costa norteamericana, donde la cercanía al mar juega un papel importante, y en el cual se relacionan con otros escritores de mayor prestigio y otros singulares personajes del pueblecito en cuestión. Y es así como ambos autores empiezan sus historias plagados de clichés insoportables. Siempre pienso que cuando los autores describen ese mundo del escritor con fechas de entrega, editores que los persiguen irritados para que terminen su próxima novela, éxitos inusitados y contratos millonarios, se trata más de la fantasía en la que les gustaría vivir que en el mundo real de un escritor contemporáneo. Aunque en el caso de Grisham, no pondría la mano en el fuego de que no sea así efectivamente. De ahí, sin duda, esa deliciosa escena de la reunión de escritores en su novela que no tiene desperdicio.

Y hasta aquí las similitudes. Las dos novelas tienen una narrativa maravillosa que se lee con gusto y fluidez, en el caso de Grisham en un tono más romántico, Dicker en cambio, tiene algo de esperpéntico que resulta gratamente divertido. Si hay una diferencia fundamental, es en el trato que reciben los personajes femeninos. La novela de Grisham tiene como protagonista a una escritora, que trabaja para una agente de seguros que gana en astucia al mismísimo FBI. Todos los personajes femeninos que aparecen en la novela son insólitos e intrigantes, la mujer del librero investigado con una idea abierta de las relaciones en pareja, o la pareja de escritoras lesbianas que son sencillamente geniales. Todos los personajes de la novela tienen un tratamiento peculiar que enriquece la historia.

Dicker, sin embargo, si bien tiene personajes protagonistas masculinos muy interesantes, carece por completo de personajes femeninos que aporten algo. Las mujeres en su novela son caricaturas estereotipadas: la chica guapa del pueblo, su madre la cotilla, la madre del protagonista debe ser la mujer más estúpida del planeta. Tienen su gracia, como caricaturas, pero pensándolo a fondo, resulta molesto e incluso misógino que no haya conseguido crear un solo personaje femenino que se salve. Incluso Nola, la víctima y motivo de la intriga, una niña de quince años que se comporta como una mujer de veinticinco, resulta irreal y se convierte solo en una excusa. Añade que las dos mujeres guapas de la novela se enamoran perdidamente del escritor y parece un caso grave de egocentrismo. Pero más molesto resulta el intento de Dicker de justificar la relación entre un hombre de treinta y una niña de quince. No cuela Dicker, es desagradable justificar la pedofilia, y más cuando parece innecesario, pues Nola no actúa como una niña de quince. Tal vez al autor le ciegue sus intenciones, o tal vez no haya conocido jamás a una niña de quince real, el caso es que podría haberle añadido un par de años, incluso dejarla en la veintena, y la historia no habría cambiado sustancialmente por lo que no se entiende que quiera hacernos creer que es “amor verdadero”.

A pesar de su fracaso con la construcción de personajes, si tuviese que recomendar una de las dos novelas, sería la de Dicker. La trama de intriga esta increíblemente bien hilada, no queda ningún fleco, y acaba encajando todas las piezas a la perfección, y a la vez consigue que el misterio y el desconcierto te atrape durante el desarrollo de la historia hasta el último momento. Con un final magistral y sorprendente.

El caso Fitzgerald es igualmente una novela bien construida y bien enlazada, que, sin embargo, no llega a atraparte nunca. Puede que sea sencillamente el hecho de que el robo de unos manuscritos que suelen permanecer encerrados en una biblioteca sin acceso al público, y que una vez descubiertos, volverán a estar ocultos, nos resulta completamente indiferente. La novela no emociona porque nos da exactamente igual si se resuelve el misterio o no, porque el malo nos cae bien, y la investigación en algún momento queda en segundo plano y nos es irrelevante. Sin duda, nos gusta más Grisham cuando consigue emocionarnos. (El buho)

9788420414065

Sinopisis: El caso Fitzgerald

Está a punto de cometerse un asesinato… 

Una banda de ladrones se hace con los cinco manuscritos de las novelas de F. Scott Fitzgerald alojados en una cámara acorazada bajo la biblioteca de la Universidad de Princeton.

Bruce Cable regenta una librería popular en la ciudad de verano de Santa Rosa, en Camino Island, Florida. Sin embargo, negociar con libros raros es lo que realmente le proporciona dinero. Muy pocos saben que de vez en cuando se aventura en el mercado negro de libros y manuscritos robados.

Una joven endeudada escritora, Mercer Mann, que pasaba los veranos en la casa de la playa de su abuela en la idílica Camino Island, recibe una propuesta que no puede rechazar: volver a la paz de la isla a escribir su novela y mientras tanto acercarse a cierto librero de dudosa reputación y su interesante colección de manuscritos. Pero Mercer terminará descubriendo más de lo necesario.

Sinopsis: La verdad sobre el caso Harry Quebert

En 2008, Marcus Goldman, un joven escritor, visita a su mentor -Harry Quebert, autor de una aclamada novela- y descubre que éste tuvo una relación secreta con Nola Kellergan. Poco después, Harry es arrestado y acusado de asesinato al encontrarse el cadáver de Nola enterrado en su jardín. Marcus comienza a investigar y a escribir un libro sobre el caso. Mientras busca demostrar la inocencia de Harry, una trama de secretos sale a la luz. La verdad sólo llega al final de un largo, intrincado y apasionante recorrido.

AUTORAS QUE HAN DEJADO HUELLA

He leído muchos artículos con listas de escritoras que uno debería leer, y lo cierto es que muchas veces me encuentro con listas de escritoras de las que nunca había oído hablar. Así que he decidido hacer mi lista personal de las novelas escritas por autoras contemporáneas que me parecen destacables o relevantes a nivel literario o por la importancia que han tenido como escritoras en la sociedad o en el mundo literario. Seguramente me olvide de muchas, pero, esta es mi lista.9788426416780

  1. “Un árbol crece en Brooklyn” de Betty Smith, 1943. La novela nos narra la infancia y juventud de Francie Nolan, una niña solitaria, inteligente, ingeniosa, imaginativa, madura y fuerte, que no pierde nunca la esperanza, cuyo mayor placer es leer (sueña con ser escritora) sentada en las escaleras de emergencia de su casa a la sombra de un árbol. Ese árbol que crece a pesar de las inclemencias de la ciudad es un símbolo de todos aquellos que luchan contra múltiples obstáculos para sobrevivir y salir adelante. Una novela que tuvo un éxito efímero en su momento, pero que con el paso del tiempo no ha hecho mas que reivindicarse y ganar adeptos.
  2. “Buenos días, tristeza” de François Segan, 1954. Tocó la gloria a los 18 años con su primera novela, una historia sobre el desencanto de la joven Cecil de diecisiete años y su padre viudo entregados a una vida fácil y ociosa, hasta que la llegada de la inteligente Anne comienza un juego cruel que pone en peligro su delicioso desorden. La vida de François Segan, sin embargo, se convirtió en el mejor argumente para una novela. Perteneciente al movimiento beatnik y la nouvelle vague francesa, se dedicó a una vida de despilfarro y fiesta nocturna, con diversos arrestos y matrimonios, acabó arruinada y drogadicta. Todo un personaje recordar.
  3. “Matar a un ruiseñor” de Harper Lee, 1960. Ganadora del premio Pulitzer, se convirtió en un clásico de la literatura norteamericana casi de forma inmediata. Narra con calidez y humor y desde los ojos de una niña temas como la violación y la desigualdad racial. En ella está uno de mis antihéroes favoritos de la literatura: Atticus Finch un ejemplo de integridad que ha marcado a millones de lectores. Fue la única novela que publicó su autora en vida. Tras su muerte se publicó una segunda novela que ella misma jamás se animó a sacar a la luz. Un caso claro de la presión del primer éxito que lleva al bloqueo del escritor, aunque solo con una novela, esta mujer hizo una de las grandes aportaciones a la literatura contemporánea.
  4. “La campana de cristal” de Sylvia Plath, 1963. De ella se recuerda más su poesía, sus cartas y la idílica figura de la mujer frágil y depresiva que acabó quitándose la vida, y que ha sido una fuente de inspiración sin fin para artistas y escritoras de todo el mundo. Su obra más representativa es precisamente una novela semiautobiográfica que narra la vida de la joven Esther Greenwood, alter ego de Sylvia Plath. A través del monólogo interior asistimos a la inestabilidad emocional siempre colindando con la depresión de la protagonista, la cual mantendrá una lucha continua en su intento por adaptarse. Una novela que en la que brilla su estética narrativa y el ritmo poético tan característico de su autora.
  5. “La Casa de los espíritus” de Isabel Allende, 1982. Una novela que fue un image_1165_1_97858bombazo literario y catapultó a su autora chilena a la gloria internacional con su primera novela. Seguramente hoy en día, la autora de habla hispana más leída en el mundo. Sin lugar a dudas una novela imprescindible. Calificada dentro del realismo mágico, la novela incorpora cosas inverosímiles y extrañas a lo ordinario. La historia relata la vida de la familia Trueba a lo largo de cuatro generaciones y sigue los movimientos sociales y políticos del período poscolonial de Chile. Narrada desde la perspectiva de dos de sus protagonistas, los acontecimientos retratados en ella tratan sobre el amor, la familia, la muerte, los fantasmas, als clases socales, la política, la revolución, los ideales y lo maravilloso.
  6. “El Amante” (Marguerite Duras, 1984) y “Las edades de Lulu” (Almudena Grandes, 1989) Las pongo juntas porque son dos novelas que salieron en la misma década, y que tuvieron una relevancia semejante, las dos conmocionaron al público por su elevada carga erótica en contraste con la juventud de sus protagonistas (las dos de quince años) y las dos fueron llevadas al cine con igual repercusión de conmoción. Que fueran dos autoras las que rompieran los moldes en los ochenta en cuanto a la sexualidad femenina, me parece que las convierte en dos novelas relevantes.
  7. “Arráncame la vida” de Ángeles Mastretta, 1985. La novela de esta mexicana poetisa y periodista, fue un éxito mundial. Tal y como cuenta ella, la educaron para quedarse calladita, pero esta autora lejos de hacerlo se convirtió en una voz valiente para las mujeres latinoamericanas. Precisamente, Catalina, Su protagonista, es ese tipo de mujer sumisa que asume un rol secundario en la vida de su marido por un amor mal entendido, a través de su mirada silenciada vemos cómo funciona la política de los hombres. Mastretta rompe con la imagen ideal de mujer del patriarcado que se hace dueña de su propio destino, decide aprender y buscar la forma de ser feliz en el mundo machista en el que le toca vivir.
  8. “El amante del volcán” (Susan Sontag, 1992) Susan Sontag es una de las grandes pensadoras del siglo, filósofa, novelista, ensayista, dramaturga y directora de cine. Sus ensayos son tan amenos como una novela y son de tal lucidez que te preguntas por qué no lo habías pensado antes. Es un personaje cuya influencia en la vida cultural contemporánea es demasiado relevante como para no incluirla en esta lista. Solo ha escrito cuatro novelas, y esta es la que recomiendo. Se trata de una novela histórica poco convencional, que nos habla del sexo y la revolución, del destino natural, del arte y de la obsesión de un coleccionista, pero, sobre todo, del amor.
  9. “Arte” de Jasmina Reza, (1994). Novelista y dramaturga francesa, se hizo conocida por esta comedia sencilla que marcó un hito en las salas de teatro de todo el mundo desgarrando con sencillez y humor la hipocresía de la sociedad consumista contemporánea. La obra más traducida y representada en la década de los noventa, y que ha inspirado a infinidad de autores y directores en todo el mundo. Otra de sus obras más conocidas “Un dios salvaje” fue llevada al cine también con gran éxito.
  10. “Beatriz y los cuerpos celestes” de Lucia Etxebarria, 1998. Erotismo con carga 9788423340095poética. Opera prima de la escritora española y ganadora del premio Nadal. Con una protagonista femenina nada corriente: lesbiana y drogadicta, que resulta a pesar de todo encantadora. La novela viaja del presente al pasado explicando la evolución y las etapas de la vida de su protagonista, y aborda temas como la drogadicción y la sexualidad. El modo en que Etxebarria enfoca y trata en sus obras el papel de la mujer  en la sociedad actual, la maternidad, el feminismo, la sexualidad, las relaciones sociales o los estereotipos de género ha sido objeto de diversos análisis desde el ámbito literario.
  11. “Harry Potter” (Joanne Rowling, 1997) No es necesario que hable de la saga de esta autora, ¿Hay alguien en este planeta que no sepa quién es Harry Potter? Me resulta increíblemente extraño que se hable de escritoras relevantes y no se mencione a la que es sin duda la más importante. Esta mujer no solo ha conseguido vender millones de copias de sus libros, además está en las listas de las personas más ricas y poderosas del planeta gracias a la imaginación de sus relatos. Pero mucho más admirable me resulta que esta escritora, en los noventa, consiguiera algo inaudito y nunca visto: que los niños hicieran cola en las librerías para comprar sus novelas, y las leyeran no solo una, sino varias veces. Jamás ha existido un autor capaz de fascinar a pequeños y adultos de esta manera. Lástima lo de las películas, ahora ya no hace falta leer los libros.
  12. “El asesino ciego” de Margaret Artwood, 2000. Activista canadiense de Amnistía Internacional y conocida feminista, se ha hecho famosa gracias a la versión televisiva de su novela “el cuento de la criada”. Su novela más premiada es El asesino ciego, en la que se entrelazan pasado y presente en la vida de la anciana Iris que recuerda a la hermana que se suicidó al final de la segunda guerra mundial. Iris invoca el pasado, contempla las huelgas, cierres de fábricas y el idealismo de los jóvenes comunistas y su contraste con la clase alta rodeada de lujos, con la distancia y el escepticismo de quien no tiene nada que perder.
  13. “Sushi para principiantes” de Marian Keys, 2002. Hay otras novelas de Marian Keys que me gustaron más, pero esta fue la primera, y fue también la que dio lugar a lo que se llegó a conocer como la nueva ficción femenina. Podría decirse que la británica Mariane Keys fue la madre de toda una serie de novelistas que surgieron para hablar de la realidad de las mujeres con una nueva perspectiva, hablar de sus neuras, sus miedos, sus pasiones, hablar de ellas como amigas, amantes o profesionales. Una nueva versión de la novela rosa, donde el objetivo de las mujeres ya no es buscar al hombre ideal, sino la búsqueda de la felicidad. Y Marian Keys además lo hace con inteligencia, desenfado y mucho sentido del humor.
  14. “La hija del sepulturero” de Joyce Carol Oates, 2008. Una de las autoras 9788420474236estadounidenses más prolíficas, y a la que a menudo se compara con William Faulkner, Frantz Kaftka y James Joyce. La familia de Rebecca, la hija del sepulturero escapa de la Alemania nazi a una pequeña ciudad de Estados Unidos. Allí comienza su peregrinación por la “América profunda”, una odisea de riesgo erótico e intrépida imaginación que la obligará a reinventarse a sí misma. Una obra magistral de realismo mítico y doméstico, emotiva y provocadora: un testimonio íntimo de la resistencia del individuo, donde la violencia actúa como un faro iluminando una cultura y una época.
  15. “Americanah” de Chimamanda Ngozi Adichie, 2013. Cuenta la historia de una joven nigeriana que deja su país de origen para una educación universitaria y una vida más próspera en los Estados Unidos, que es justamente la historia de su autora. Americanah, es el término burlón con que los nigerianos se refieren a los que vuelven de Estados Unidos dándose aires, es una historia de amor a lo largo de tres décadas y tres continentes, la historia de cómo se crea una identidad al margen de los dictados de la sociedad y sus prejuicios.
  16. “El Jilguero” de Donna Tartt, 2014. Con esta, su tercera novela, ganó el Pulitzer y se convirtió en una de las escritoras contemporáneas más interesantes según todos los críticos norteamericanos. Tartt habla en su novela de terrorismo, de la destrucción de arte, a través de la vida de un adolescente que pierde a su madre en un atentado fortuito, y su lucha por encontrar un sentido a la vida al tiempo que intenta rescatar una obra de arte. Una novela maravillosa con personajes complejos y bien perfilados que habla del dolor, la casualidad, la belleza y la muerte.

 

PARCO (Novela Juvenil)

Jordi Sierra i Fabra (Ed. Anaya, 2013)

PARCOUna novela breve, justo como deberían ser las novelas dirigidas a adolescentes. Breve y directa, que no se anda por las ramas, con diálogos que no son diálogos, porque no están señalizados con guiones, porque así es como se habla, de forma directa y sin tapujos, y que se mezclan con los pensamientos del protagonista. Con un vocabulario grosero, frases cortas, pero profundas, que muchas veces parecen letras de canciones e invitan a reflexionar

“El diablo fue un ángel antes que diablo ¿no?

La historia gira alrededor de un centro de menores y del mundo de la delincuencia, el maltrato y otros aspectos de la sociedad, que han estado presentes en ésta en todo momento. El protagonista cumple su condena allí. A los dieciocho, lo mandarán a la cárcel. En el centro convive con el resto de delincuentes, el conserje y un equipo de médicos y psicólogos que decidirán si al juez le dirán que el acusado está cuerdo o no.

En ningún momento de la novela se menciona el nombre del protagonista. Le apodan Parco … porque habla poco.

“Eres parco. ¿Y eso qué es? Pues que no hablas mucho. No. Entonces eres parco. Se encoge de hombros.”

Recuerda, por su atmósfera, a obras como “el guardián entre el centeno”, con una crítica dura al mundo de los adultos, y personajes que no son lo que esperamos en ningún momento. De esas novelas que te dejan marca, que hacen que te cuestiones lo que crees saber, porque no pueden dejarte indiferente.  Una novela para adolescentes, pero que no viene mal leerla también si alguna vez lo fuiste, y no se te ha olvidado del todo. (El buho)

SINOPSIS “Parco” no es una novela usual. “Parco” es un grito. “Parco” es una historia diferente, al límite, afilada, cortante como una cuchilla, contundente, directa, un pulso en tiempos oscuros. “Parco” podría hablar de cualquiera de nosotros, marginales, reales, situados en el extremo de una vida. Una historia que arranca en un reformatorio, con un joven asesino, un misterio y un camino por recorrer. Por el camino: el miedo, la angustia, unas circunstancias desesperadas, una búsqueda sin recompensa. Huir, salir, defenderse, luchar, y al final…… Libro ganador del X Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil, 2013. Edad recomendada: a partir de 14 años.